miércoles, 29 de mayo de 2013

UN MUNDO DESBOCADO

UN MUNDO DESBOCADO. ANTHONY GIDDENS

Giddens nos da una panorámica general de los fenómenos o procesos que han venido a cambiar tantos aspectos de nuestras vidas, si bien, no es un libro que te aporte mucho sobre cómo hacerle para erradicar todo lo malo que sucede en el mundo, me parece que el autor nos da una visión más o menos real de lo que sucede.



La obra se divide en cinco capítulos –Globalización; Riesgo; Tradición, Familia y Democracia-. En Globalización el autor se referirá primeramente a lo global que es ahora el término a comparación de hace algunas décadas. Apenas en los 80’s se comenzaba a usar ese término. El autor expone que algunos pensadores han tomado distintas posturas respecto a lo que es la globalización, se habla de los escépticos y de los radicales. Explica que la globalización es algo que no sólo genera cambios en el ámbito económico sino que la globalización es política, tecnológica y cultural. La globalización no es algo simple de explicar pues conlleva muchos procesos, también explica que estos procesos no evolucionan equitativamente, esto es bastante obvio.



En el apartado de Riesgo, expone que hoy en día se toma esta idea del riesgo más en cuenta viéndola desde una perspectiva económica que desde una perspectiva ecológica. Desde que se empezó a ver que existía riesgo en cualquier aspecto, se comenzó también a tomar en cuenta la seguridad, de ahí el surgimiento de los seguros y de la empresa londinense Lloyd’s. Hace una distinción entre dos tipos de riesgos, el riesgo externo y el riesgo manufacturado. El primero hace referencia a los hechos generados por la naturaleza o a lo que viene de las tradiciones. El segundo hace referencia a los riesgos a que nos enfrentamos por situaciones que, por nuestra poca experiencia, no podemos afrontar, los riesgos medioambientales entran en esta clasificación, así como lo que se relaciona con el calentamiento global.



En el siguiente capítulo Tradición, Giddens empieza a exponer que hay muchas cosas que comúnmente uno cree que son tradicionales pero que en realidad son meras creaciones de la globalización. Se pone el ejemplo del kilt que es la falda a cuadros que usan los escoceses, explica que esto no tiene nada de tradicional y que, por el contrario, esta vestimenta ha sido producto de la revolución industrial. Menciona, incluso, que la tradición así como el término en sí, son producto de la modernidad. Se tocará el tema de los fundamentalistas, entendidos éstos como aquéllos que, no viniendo de la tradición sino como producto de la globalización, “piden una vuelta a las escrituras o textos básicos que deben ser leídos de manera literal, y proponen que las doctrinas derivadas de tales lecturas sean aplicadas a la vida social, económica o política” (p. 61).



En el apartado de Familia, Giddens se extenderá en su exposición tocando temas que sin duda son los más preocupantes hoy en día. Nos explica que los cambios que tienen que ver con la sexualidad, el matrimonio, las relaciones y la familia, son los más importantes. El autor afirma que la familia tradicional  se caracterizaba por ser una relación que descartaba que el amor debía florecer, era más bien una unidad económica. Las mujeres y los niños no tenían derechos. Escribe que para los años cincuenta la familia ya no era una unidad económica, se tomaba en cuenta el amor romántico y era esto la base del matrimonio. Actualmente las cosas han cambiado aún más, existen mayor número de personas viviendo solas y la idea de familia de los años cincuenta ha venido desapareciendo. Esta relación esta basada en el diálogo y en la comunicación, en donde es básico entender lo que la otra persona dice. Concluye básicamente que la familia tradicional no es el modelo ideal.



La definición que nos aporta de lo que es la democracia es la siguiente: “es un sistema que implica competencia efectiva entre partidos políticos que buscan puestos de poder. En una democracia hay elecciones regulares y limpias, en las que toman parte todos los miembros de la población” (p. 82). Afirma que algunos estados no llegan a la democratización total, podría yo diferir de esto de “algunos”, pues en gran medida se ha relacionado la idea de democracia con la de utopía, es decir, no creo que exista un lugar en donde se aplique la democracia con todo el rigor, que haya, pues, una democracia perfecta. Casi todo el mundo afirma que la democracia es lo mejor, sin embargo existe una paradoja con lo que es la democracia como el sistema de gobierno más viable, se trata de que hoy en día las personas ya no tienen confianza en los políticos, cada vez menos personas quieren ir a votar, existe, pues “una desilusión generalizada con los procesos democráticos” (p. 85) así, pues, vemos que existen distintos niveles de democracia en cada región.



El autor afirma que lo que se debe de hacer es “democratizar la democracia” aquí se refiere a que hay que tomar medidas globales para este mundo globalizado. Esto es, pues, devolver el poder al estado. Nivelar lo que es la economía, la sociedad civil y el estado, pero siempre con el poder del estado regulando el rumbo del país. Significa también, erradicar la corrupción en todos los ámbitos, así como lograr que los partidos políticos se abran más al diálogo con lo que son los movimientos sociales.



Nos hablará también del papel que juegan los medios de comunicación dentro de la democracia. Nos dice que, por un lado la sociedad de la información, aunque actúa altamente como fuerza democratizadora, hay que tomar en cuenta que “la televisión y otros medio tienden a destruir el propio espacio de diálogo que abren, a través de una trivialización y personalización inexorables de las cuestiones políticas. Además el crecimiento de empresas multinacionales gigantes de comunicación significa que magnates financieros no elegidos pueden ejercer un enorme poder” (p. 92).


Como conclusión, agrego que el libro está escrito de una manera muy amena, como una lectura de fin de semana que vale la pena conocer. Más que nada lo recomiendo por eso, no hay nada que perder, por el contrario, se gana conocimiento y puntos de reflexión. 




Ahora si el libro completo. 


http://www.siu.uan.mx/Archivos/2009/Bibliografia%20basica%20estudiantes/anexoe.pdf

O por si se quiere tener idea de la tesis y sus argumentos en cada capítulo.

http://www.postgrado.unesr.edu.ve/acontece/es/todosnumeros/num13/05_02/resumen_libro_unmundodesbocado.pdf



martes, 28 de mayo de 2013

VAMOS POR LOS DERECHOS


CONFERENCIA DE CARLOS GAVIRIA EN VIENA
"VAMOS POR LOS DERECHOS"




TEORÍA DE LA ARGUMENTACIÓN


LA ARGUMENTACIÓN.[1]

LA ARGUMENTACIÓN

DEFINICIÓN: Consiste en defender una idea (TESIS) mediante unas razones (ARGUMENTOS) o razones que demuestran su certeza.

CARACTERÍSTICAS: como la expresión será sencilla, ordenada y adaptada a las circunstancias en que se emplee.


 TÉCNICAS DE LA ARGUMENTACIÓN

  Pasos: Elegir el tema.
                               Informarnos sobre él.
                              Organizar la información.
                              Preparar el guión.
                              Desarrollo. 


  PARTES DE LA ARGUMENTACIÓN

 Exposición de la tesis: consiste en anunciar la idea que intentamos defender. Lo haremos de forma simple y precisa.

Argumentación: donde expondremos las razones para defender nuestra tesis que basaremos en:
Ø  Nuestra experiencia.
Ø  Lo que piensan las personas especialistas.
Ø  Lo que opina la mayoría.


Conclusión: donde resumiremos con mayor claridad los argumentos, siendo objetivos, es decir, sin expresar sentimientos propios. También se puede utilizar material complementario.


ELEMENTOS DE LA  ARGUMENTACIÓN
En toda argumentación podemos distinguir tres elementos: el objeto de la argumentación, la tesis y los argumentos.
*      El objeto de la argumentación es el tema sobre el cual se argumenta. Por ejemplo, la situación política actual, el tráfico en las ciudades o el examen de selectividad pueden ser temas de argumentación.
*      La tesis es la postura que el argumentador tiene respecto al tema objeto de argumentación. Éstas son. Por ejemplo, dos posibles tesis en relación al tema “El examen de selectividad”:
-       el examen de selectividad es necesario.
-       El examen de selectividad es innecesario.
*      Los argumentos son las razones en las que basamos nuestra postura ante el tema objeto de la argumentación. Por ejemplo, la tesis “el examen de selectividad es necesario” puede sustentarse en los siguientes argumentos:
-       Conviene que se forme a la gente para aquellos puestos que necesita el país.
-       Hay que evitar que los estudiantes se concentren en algunas carreras para las que luego no hay salida.
-       Debe haber un examen que mida por igual a todos los estudiantes con independencia del centro del que procedan.
Lógicamente los argumentos deben estar directamente relacionados con el objeto de la argumentación y con la tesis que defiende.

¿QUÉ ES UNA TESIS?

Enunciado que mejor resume el punto de vista o la interpretación que ofrece un escritor acerca de un hecho o una situación. Como la tesis es la idea central que va a controlar la dirección de todo el ensayo, la oración que la exprese debe ser la más significativa, la más completa, la que mejor sintetice todo el texto. Una o dos oraciones son suficientes para tal fin. Las posiciones más enfáticas para una tesis son al final de la introducción o al comienzo del párrafo final.  

PARTES: Tema y comentario
Ejemplo:
“La legitimidad de la pena de muerte ha sido justificada y legislada en casi todas las civilizaciones y religiones desde la antigua Grecia hasta los modernos Estados Unidos”
Tema:                                           La legitimidad de la pena de muerte
                                                                            Sujeto

Comentario:                                 ha sido justificada y legislada en casi todas las civilizaciones 
                                                             Verbo conjugado     
                                                       y religiones  desde la antigua Grecia hasta los modernos …
                                                                              Predicado

Tesis:                                     “La legitimidad de la pena de muerte ha sido justificada y legislada en casi todas las civilizaciones y religiones desde la antigua Grecia hasta los modernos Estados Unidos”

TIPOS DE TESIS
Según su propósito las tesis se pueden clasificar en cuatro grandes grupos:
Tesis que evalúan. Se trata de tesis que expresan una valoración, una actitud positiva o negativa acerca de algo. Ejemplos:
-       Una de las razones que contribuyen a aclarar la crisis del cuento en Colombia es su precariedad estética (RH Moreno., “El cuento de nunca acabar”)
-       Cuando Maupassant y Chejov  intentaron la novela o el récit resultaron mucho menos ricos y convincentes que en el cuento (Alberto Moravia, “El cuento y la novela”).
-       Un análisis de la violencia juvenil no puede encararse solamente con un criterio reduccionista de lo económico  (Fernando Tocora. “Las drogas: narcocracia y legalización”)

Tesis que explican. Se trata de tesis en las que se explica por qué ocurrió algo, por qué algo es como es, o lo que significa. Ejemplos:
-       La brevedad del cuento y su aparente simplicidad que lo hacen tan atractivo para los aprendices, son también su perdición  (Margarita Valencia. “Atracción y perdición”)
-       Toda buena novela dice la verdad y toda mala novela miente. (Mario Vargas Llosa. “La verdad de las mentiras”)
-       Libertad y progreso, libertad y poder, libertad y estabilidad, libertad y justicia, libertad y gobernabilidad son valores contrapuestos.


Tesis que presagian resultados. Se trata de tesis en las que se predicen determinado resultado como consecuencia de algo que para el escritor resulta lógico. Ejemplos:
-       La política criminal adoptada por la Fiscalía General de la Nación, encaminada a controlar la labor de los fiscales y unidades de Fiscalía, va a ocasionar protuberantes fallas en la justicia. (Mariela Vargas P)
-       Mientras haya demanda para los mercados de la cocaína, cualquier esfuerzo del gobierno para combatir el negocio ilícito del narcotráfico será una pérdida de tiempo, de dinero y de vidas.

Tesis que sugieren. En este tipo de tesis se expresan opiniones con las que se sugiere o se previene una determinada actitud o forma de acción. Ejemplos:
-       La salud, la educación, el empleo y las condiciones para el desarrollo de un país sólo son posibles si el gobierno del Estado entiende que alcanzar la paz debe ser la tarea primordial.
-       El aborto debería ser legalizado solamente para casos de violaciones.
-       Antes de contraer matrimonio, las parejas deberían vivir juntas algún tiempo para conocerse mejor.

No todas las convicciones pueden utilizarse como tesis de una argumentación. Una aserción sólo es válida como tesis cuando se pueda sustentar racionalmente (intentar persuadir a alguien para que cambie sus preferencias personales es perder el tiempo). Al momento de seleccionar una tesis para una argumentación, vale la pena tener en cuenta las siguientes consideraciones.
·         Los enunciados que expresan preferencias personales no son apropiados como tesis para una argumentación. Por ejemplo afirmaciones como:
-       Las mujeres rubias son más hermosas que las trigueñas.
-       El pescado es mucho más delicioso que la gallina.
-       La música salsa es más agradable que el hip hop.
·         La tesis de un argumento debe ser significativa, clara y específica. Las tesis demasiados generales son muy fáciles de refutar. Una opinión como:
-       El gobierno ha puesto en práctica algunas políticas que están dando resultados desastrosos.
Es demasiado vaga como tesis de una argumentación; en cambio, expresada en estos términos:
-       La apertura económica constituye un rotundo fracaso para la agricultura colombiana, en particular para el pequeño y mediano empresario del campo.
Resulta mucho más concreta, y por lo tanto se puede sustentar con detalles y razones específicas.
·         Las opiniones se caracterizan por no ser constrictivas. Las opiniones más interesantes son las que, a pesar de lo bien que se sustenten, generan polémica. En tal sentido, muchas opiniones resultan poco llamativas como tesis de una argumentación cuando gozan de tanta aceptación que entran a formar parte de la categoría de hechos que nadie razonable se esforzaría en refutar. Por esta razón las siguientes aserciones ya no impactan como tesis de un argumento:
-       La mayor responsabilidad de los padres es velar por la educación de sus hijos.
-       Los pueblos deberían elegir democráticamente a sus gobernantes.
-       La tala indiscriminada de bosques destruye el ecosistema.
·         Son igualmente inapropiados como tesis los juicios que expresan presentimientos o corazonadas, ya que no se pueden sustentar razonablemente. “Hoy gana nuestra selección, porque así ocurre siempre que juega con el uniforme tricolor, es una opinión que expreso un narrador de fútbol, antes de comenzar un partido de las eliminatorias del Sub20, que no se puede sustentar razonablemente. Cosa similar ocurre cuando se expresan afirmaciones que se apoyan en intuiciones o en lo que las mujeres denominan un “sexto sentido”.



CLASES DE ARGUMENTOS
A la hora de preparar una argumentación se pueden  utilizar diferentes clases de argumentos. Los más importantes son los argumentos racionales, los de hecho, los de ejemplificación y los de autoridad.
*      Argumentos racionales. Los argumentos racionales son aquellos que se basan en las ideas y verdades admitidas y aceptadas por el conjunto de la sociedad. Un ejemplo de argumento racional para apoyar la tesis “No hay que contaminar el mar” sería el siguiente:
-  El mar es la fuente de vida.
*      Argumentos de hecho. Los argumentos de hecho son aquellos que se basan en pruebas observables. Por ejemplo, la tesis “El año ha llovido muy poco” puede sustentarse en un argumento de hecho como el siguiente:
- Los pantanos están a un tercio de su capacidad.
*      Los argumentos de ejemplificación. Los argumentos de ejemplificación son aquellos que se basan en ejemplos concretos. Así, la tesis “La mayoría de los países desarrollados aprovechan sus residuos”, se puede apoyar en argumentos de ejemplificación como los siguientes:
-       Alemania recicla su papel desde hace muchos años.
-       Japón fabrica objetos de plásticos a partir de plástico ya usado.
*      Argumentos de autoridad. Los argumentos de autoridad son aquellos que están basados en la opinión de una persona de reconocido prestigio. Por ejemplo, la tesis “En todas las épocas, el dinero ha tenido un gran poder”, se puede apoyar en el siguiente argumento de autoridad:
-       Ya dijo Quevedo: “Poderoso caballero es don dinero”.

ESTRUCTURA DEL TEXTO ARGUMENTATIVO
Los textos argumentativos suelen estructurarse en cuatro partes claramente diferenciadas: la presentación, la exposición de los hechos, la argumentación y la conclusión.
*      La presentación es una especie de introducción que da comienzo al discurso. Tiene como finalidad presentar ante el receptor el tema sobre el que se va a argumentar. Además, el argumentador intenta generalmente captar la atención del destinatario y despertar en él una actitud favorable.
*      La exposición de los hechos tiene como objeto enumerar y explicar los hechos que se consideran fundamentales y presentar la tesis de forma clara y concisa.
*      La argumentación suele ocupar la parte central del texto y contiene los argumentos que apoyan la tesis o postura del argumentador.
*      La conclusión es la parte final del texto argumentativo. Debe contener un resumen de lo expuesto y recoger tanto la tesis del argumentador como los argumentos principales. La conclusión es la última oportunidad que tiene el emisor para convencer al destinatario de sus ideas u opiniones.

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL TEXTO ARGUMENTATIVO

  1. Consistencia en los términos. Se requiere que los conceptos básicos empleados en la argumentación sean usados con connotaciones que no resulten contradictorias, ambiguas o confusas. Si los conceptos ameritan una aclaración, debe darse, puede ser a través de notas al pie de página, entre guiones, entre paréntesis, como frases aclarativas, o a través de alusiones directas o indirectas.
  2. Citar. Las citas son elementos claves en la escritura del texto argumentativo, so sólo como apoyos de credibilidad y legitimidad de los argumentos. O como soportes del plan argumentativo, sino como construcción del universo conceptual en el cual se desarrolla, y como señal de configuración de relaciones intertextuales.

  1. Adecuación al auditorio. Este aspecto implica que en la producción del texto argumentativo es necesario anticipar el tipo de interlocutor (lector), lo que supone seleccionar un tipo de léxico y un tipo de argumentos e incluso, unos modos de argumentar.

  1. Verosimilitud Vs verdad. Si bien es importante que el escrito esté sustentado en fuentes e informaciones pertinentes, este elemento no es garantía de consistencia argumentativa. Puede darse el caso de un texto que toma argumentos de fuentes legítimas en los espacios académicos o culturales, pero esos argumentos pueden no estar articulados, tejidos, dentro de un entramado argumentativo. El ensayo no pretende probar una verdad como absoluta, sino valorar unos argumentos de favor de una toma de posición. De este modo, no interesa probar si está frente a una verdad innegable o controvertible en términos de verdadero/falso, interesa, reconstruir las condiciones de consistencia interna y la solidez de un discurso. La idea de verosimilitud,  entendida como la consistencia interna del escrito.

  1. La estructura es flexible. Un aspecto clave en la escritura del texto argumentativo es el hecho de que no existe una estructura predeterminada. Lo importante en cuanto a la estructura, es que exista un plan argumental. Este define la secuencia de la organización de los componentes del escrito.

  1. No contradicción. Es importante anotar que, para el caso del texto argumentativo, hablamos de contradicciones de los enunciados, no de las contradicciones empíricas o éticas. Podríamos definir las contradicciones textuales como la necesidad de que en el escrito no se afirme y se niegue el mismo enunciado, a no ser que la presentación de una contradicción haga parte de una estrategia argumentativa, pero en este caso esa contradicción deberá ser superada en el desarrollo del escrito.

  1. Los ejemplos. El ejemplo es un recurso útil para apoyar las argumentaciones, pero no es condición necesaria. Puede haber escritos argumentativos que no requieren ejemplos;  y otros que cuenten con demasiados ejemplos sin función argumentativa.

  1. Las comparaciones. Otro recurso argumentativo es la comparación, pero al igual que en el caso de los ejemplos, el uso de este recurso, en caso que se considere necesario, debe darse con función argumentativa.




[1] Texto adaptado y elaborado por Mgs Fabiola Rugeles Duarte.

lunes, 27 de mayo de 2013

SABER ESCRIBIR





UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BUCARAMANGA
DESH
MUNDO Y SOCIEDAD

Saber escribir

Carlos Lomas[1]
Aunque es obvio que uno de los objetivos del aprendizaje de la escritura es el dominio de la ortografía de la palabra y de la frase, también lo es que el conocimiento de las reglas ortográficas de una lengua no garantiza por sí solo una escritura coherente, adecuada y creativa. Porque, como señala Linda Flower (1989): «Una comunicación escrita es como un -territorio extenso y desconocido que te contiene a ti, a tu lector/a, tus ideas, tu propósito y todo lo que puedas hacer. Lo primero que debes hacer como Escritor/a es explorar este territorio. Tienes que conocer las leyes de la tierra antes de empezar a escribir el texto».
El aprendizaje de la ortografía es condición necesaria pero no suficiente para saber hacer cosas con los textos escritos en nuestras sociedades. De ahí que en el aprendizaje de la escritura sea esencial no sólo el conocimiento gramatical del código escrito (un saber sobre fonética y ortografía, sobre morfosintaxis y léxico) sino también el dominio de una serie de habilidades y de conocimientos textuales, estratégicos y sociolingüísticos (un saber hacer cosas con la escritura en los distintos ámbitos de la comunicación escrita). Porque, como señala Raffaele Simone (1988 [1992, págs, 88 y 89]): «Es más complejo elaborar una estructura que taponarla con palabras. Esta es la razón por la que los estudiantes (y los escritores inexpertos) construyen sus textos como sartas, como series, como enumeraciones (entonces..., entonces..., entonces...) y no como organizaciones».
En el siguiente texto Daniel Cassany (1991) analiza las características que deben tener los textos escritos para ser no sólo correctos sino también adecuados, coherentes y cohesionados:

Según los estudios de lingüística textual o de gramática del discurso, cuando hablamos o escribimos (y también cuando escuchamos o leemos) construimos textos y, para hacerlo, tenemos que dominar muchas más habilidades: discriminar las informaciones relevantes de las irrelevantes, estructuradas en un orden cronológico y comprensible, escoger las palabras adecuadas, conectar las frases entre sí, construir un párrafo, etc. Las reglas fonéticas y ortográficas, morfosintácticas y léxicas que permiten formar oraciones aceptables, sólo son una parte del conjunto de conocimientos que domina, el usuario de la lengua. La otra parte es la formada por las reglas que permiten elaborar textos: las reglas de adecuación, coherencia y cohesión[2].

Adecuación

Es un concepto pragmático que designa el grado de adaptación del discurso a su situación comunicativa (interlocutor, género, propósito). La dicotomía adecuado/inadecuado se distingue de la de correcto/incorrecto porque esta última no incluye la dimensión contextual del uso lingüístico. Por ejemplo, “el bar es cutre pero cojonudo” es una oración correcta en español (peninsular), adecuada para una conversación informal entre amigos, e inadecuada para fi­gurar en una guía turística. Además de desajustes entre texto y contexto, también podemos hallar incongruencias dentro de un mismo discurso: interferencias dialectales, caídas o subidas de registro, etc. Por ejemplo:
Olvidé la campera en un taxi y no apunté la placa.” Presenta escasa adecuación dialectal puesto que la campera argentina (cazadora en español peninsular y casaca en peruano) no se ajusta a la placa peruana (pa­tente argentina y matrícula española).
Para evitar solapamientos con el concepto de cohe­rencia, sólo vamos a incluir dentro de la adecuación la elección y el mantenimiento del dialecto y del registro apropiados al contexto:
- Dialecto. Uso sostenido y congruente de la variedad dialectal apropiada a la situación comunicativa, sea interdialectal (estándar) o intradialectal general (dialecto regional) o local (dialecto local de pueblo, familia, idiolecto).
- Registro. Uso sostenido del registro apropiado al contexto y al género discursivo escrito. Elección de un grado de especificidad apropiado según el tema del discurso, del nivel de formalidad apropiado al interlocutor (conocido/desconocido, estatus), y del tipo funcional ne­cesario según el propósito comunicativo (objetividad/ subjetividad).
- Inscripción del enunciador. Elección de las formas nominales (nombres personales, cargos y atributos) y gramaticales (formas pronominales) con que el enunciador se presenta en el texto. Formas de modalización.

Coherencia

Hay informaciones relevantes, que son apropiadas para el texto, y otras irrelevantes, que son superfluas e innecesarias. Cuando hablamos y escribimos debemos saber discriminar estos dos tipos de informaciones. [...]
La coherencia es la propiedad del texto que selecciona la información (relevante/irrelevante) y organiza la estructura comunicativa de una manera determinada-(introducción, apartados, conclusiones, etc.)…
Si en el marco oracional diferenciamos, por ejemplo, Los manifestantes invadieron la calle (gramatical) de El manifestantes invadiste la calle (agramatical), según la intuición lingüística de los hablantes, en el marco textual la coherencia establece pa­ralelamente la frontera entre los textos que el hablante percibe como bien formados, significativos y adaptados a la situación, y los que presentan confusiones, incongruencias o limitaciones de algún tipo. Pero, al ser la coherencia dinámica, dependiente del contexto y escalar (hay un continuum entre lo coherente y lo incoherente), resulta todavía más difícil identificar los criterios o las re­glas que determinan su funcionamiento. En el siguiente ejemplo se muestra diversos grados de incoherencia:
“Juan,
Cada día, y una semana tiene siete días, doy comida a mi gato. Nunca vi un gato que tuviera tres patas. Patas es una palabra bonita y natural y a nuestro taxista Jazmín, que adora a los animales, le gusta especialmente, ¡esta palabra!
Maya”
Este escrito tiene cierta cohesión (continuidad de la primera per­sona, anáfora le, conectores pero e y, cadena nominativa: gato, patas, animales) pero ningún propósito (¿qué pretende decir o conseguir Maya?) ni contenido (¿cuál es el tema?); es un buen ejemplo de frases cohesiona­das sin coherencia.
El concepto de coherencia procede de la lingüística del texto (Bernárdez, 1982 y 1995) y tiene carácter fun­damentalmente pragmático y semántico (e incluso gra­matical, en las acepciones más amplias, que incluyen la cohesión y la formación de oraciones complejas). Algu­nos de los aspectos que incluye son[3]:
  • Fuerza ilocutiva y perlocutiva. Correlación entre el propósito del autor del texto, su contenido semántico y la situación comunicativa (interlocutor, género discursivo, canal).
  • Construcción del significado. Elección del contenido informativo según el contexto y el conocimiento enciclopédico del interlocutor. Atención al grado de explicitación, a la recuperabilidad pragmática de implícitos, a la macroestructura del contenido.
  • Estructura y progresión de la información. Ordenación lógica de los datos según el interlocutor y el género. Uso de las superestructuras particulares de cada género o tipo discursivo y embalaje informativo (tema/rema) adaptado a la progresión textual.
  • Párrafos y apartados. Organización del contenido en unidades compactas, jerárquicas y gráficas. Organi­zación de las oraciones en el interior del párrafo.

Cohesión

Se refiere al conjunto de relaciones o vínculos de significado que se establecen entre distintos elementos o partes (palabras, oraciones, apartados) del texto y que permiten al lector interpretarlo con eficacia (Ralli­day y Rasan, 1976; Mederos, 1988). Por ejemplo, son recursos cohesivos locuciones como en cambio, en pri­mer lugar, por otra parte, que conectan elementos ante­riores y posteriores; palabras como aquél, esta condi­ción o considerarla, o elipsis de sujeto (María se levantó; Ø se acercó...) o de cláusula (yo, también), que sólo pue­den interpretarse recurriendo al contexto verbal previo, o las relaciones semánticas que se puedan establecer entre el léxico de un texto (así, en una multa de tráfico: auto, vehículo, estacionar, conducir, etc.). Veamos un  ejemplo:
“El príncipe dejó el caballo muy cerca del sapo. El sol bri­llaba detrás de una montaña. Una luz especial emanaba de sus ojos. Algo le empujaba a besado... Pero entonces croó el anfibio por sorpresa y el animal se asustó, mien­tras el joven se partía de risa.”
Aquí, la debilidad de formas cohesivas genera ambi­güedad. En principio, el lector puede considerar que le empujaba se refiere a príncipe, puesto que besar exige su­jeto humano (conocimiento semántico); esta suposición habilita también la interpretación de que sus ojos se refie­re al príncipe, de modo que el discurso mantiene un mis­mo agente elíptico en las primeras oraciones. Además, muy probablemente el lector recuerde (conocimiento en­ciclopédico, dato pragmático) el esquema «príncipe de­sencanta con un beso a princesa transformada en sapo», por el cual puede suponer que besarlo se refiere a sapo. Pero el resto del discurso, después de los puntos suspensi­vos, no confirma necesariamente esta hipótesis y permite inferir, entre otras interpretaciones, que era el caballo el que intentaba besar al sapo, puesto que ellos son los suje­tos de la última coordinación y que el príncipe (el joven; conocimiento semántico) no participa en la acción.
Así pues, la cohesión es la propiedad del texto que conecta las diferentes frases entre sí mediante las formas de cohesión. Estos mecanismos tienen la función de asegurar la interpretación de cada frase en relación con las demás y, en definitiva, asegurar la comprensión del significado global del texto. Sin formas de cohesión, el texto sería una lista inconexa de frases y la comunicación tendría grandes posibilidades de fracasar, puesto que el receptor debería conectar las frases por sí solo, sin ninguna indicación del emisor y con un elevado margen de error. [...]
Desde un punto de vista didáctico, la distinción entre coherencia y cohesión permite distinguir los aspectos globales o macro del texto (construcción del contenido, estructura lógica, adaptación a los géneros) de los as­pectos más locales o micro (anáforas gramaticales, se­mánticas y pragmáticas, marcadores discursivos). Algu­nos procedimientos cohesivos son:
·         Mecanismos de repetición. Uso de procedimientos sintácticos, semánticos y pragmáticos para relacionar distintas menciones de un mismo elemento: anáforas, catáforas, elipsis, definición de sustantivos, etc
·         Marcadores discursivos. Uso de procedimientos de conexión intra y extraoracional que guían las inferencias que realiza el lector, de acuerdo con distintas propiedades morfosintácticas, semánticas y pragmáticas (Portolés, 1998, pág. 25)
·         Cadenas nominativas. Selección de léxico de campos semánticos afines o que mantiene variados tipos de relaciones semánticas, de acuerdo con el conocimiento enciclopédico de los interlocutores: sinónimos, antónimos o hipónimos.   
·         Sucesión de tiempos verbales. Elección y coordinación del tiempo, el modo y el aspecto verbal de acuerdo con el tipo de texto (descripción, narración, etc.), el pro­pósito y el contenido.

Corrección gramatical

Se refiere a la norma explícita de uso en una comuni­dad de hablantes. Decimos que un texto es correcto cuan­do sigue unas determinadas convenciones lingüísticas, es­tablecidas por el uso general de la lengua que hace una comunidad, y legitimadas por las autoridades lingüísticas de la misma (academias de la lengua, autores literarios de prestigio, profesorado), en forma de publicaciones varia­das (diccionarios, gramáticas, manuales de estilo, formu­larios). Por ejemplo, son incorrectas expresiones como havia (por había), clubs (por clubes), decía de que (por de­cía que) o mouse (por ratón). Pero dentro de la corrección también se incluyen aspectos estilísticos diversos (pun­tuación, construcciones sintácticas, selección léxica) rela­cionados con la elaboración de la prosa y alejados de los «problemas» más corrientes de normativa.
Aunque en principio la norma y su corrección afec­tan por igual a todos los niveles discursivos (selección de información, estructura, párrafos, caligrafía, formas de cohesión), en la construcción de la oración es donde se ha desarrollado de manera más detallada y explícita, como muestran los ejemplos anteriores de los planos or­tográfico, morfológico, sintáctico y léxico.
Incluye, entre otros aspectos:
·         Léxico. Riqueza, precisión y poetización en la se­lección léxica.
·         Sintaxis. Variación y grado de complejidad: grado de yuxtaposición, coordinación y subordinación; varia­ción en el uso de conjunciones, uso de incisos largos, etc.
·         Puntuación y otros signos tipográficos. Variación y precisión en los usos. Uso de signos de puntuación me­nos habituales: punto y coma, guión largo, paréntesis, corchetes, etc. Congruencia en el uso de los recursos tipográficos: cursiva, negrita, sangrados, etc.
++++
Finalmente, además de estas propiedades, algunos manuales y en especial los baremos de evaluación de la expresión escrita tienen en cuenta otro factor: la disposición del texto en el espacio del  papel. En este apartado se incluyen aspectos como el saber separar la fecha, el destinatario o la firma del resto de la carta, guardar los márgenes oportunos a los lados de la hoja, etc. Se trata del conjunto de convenciones sociales que regulan la presentación de los escritos.



[1] Tomado de: LOMAS, Carlos. Enseñar a  hacer cosas con palabras. Barcelona: Paidós, 1999, 361-364p.
[2] CASSANY, Daniel. Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir, Barcelona, Paidós, 1997, págs, 28-32.

[3] CASSANY, Daniel.  Construir la escritura. Barcelona: Paidos, 1999, páginas 80-87.